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General and Informacion and Videos and Notas02 Sep 2008 06:11 pm


General and Notas24 Nov 2006 02:00 pm

La historia del rock tiene sus pilares y Rosario no escapa a ello. Coki Debernardi, o Coki a secas, es uno de los rockeros locales que trascendió la frontera rosarina, porteña y argentina. Luego de Cosquín Siempre rock (a comienzos de año), su gira por España, Pepsi Music y Quilmes Rock, Coki regresa a su ciudad para subir a escena esta noche, a las 23, en Willie Dixon, con un show que promete el ataque de los Killer Burritos, fieles compañeros de Debernardi.La cambiante formación, hoy compuesta por Tito Barrera en batería, Eloy Quintana en bajo y Julián Acuña di Mauricio (también integrante de Degrade) en guitarra.
Coki and the Killers Burritos contará también con la presencia de viejos “burritos”, como Pablo Dacal y Sergio Barrilis en calidad artistas invitados. “Nos hubiera gustado que estén todos los que pasaron por la banda, pero sus compromisos, sus giras, no se lo permiten”, lamentó el músico.
A lo largo del show sonarán los temas de Perdida (Epsa Music), el último disco de Coki que acaba de cumplir su primer año de vida, además de los nuevos temas que compondrán una próxima placa, para la cual el músico y su grupo se tomarán todo el tiempo del mundo para grabar. “Vamos a tocar algunas cosas nuevas, pero como estamos hace poco con esta nueva banda, recién ahora logramos un trabajo en común y no tenemos apuro en sacar un nuevo disco. No hay nada en el mundo que diga que tenés que hacer un disco por año, es una idea errónea sobre la música. Inclusive los grandes de la música no hicieron un disco anual”, expresó el músico que sigue considerándose un guitarrista más, a pesar de la idolatría de muchos argentinos que conocieron su trabajo allá a lo lejos, a través de su ex banda Punto G.
Perdida fue uno de los trabajos más esperados del cantautor local y sucesor de Un millón de dólares –disco que surgió de forma independiente, grabado en Circo Beat, y en medio del desbarajuste de 2001 y que hoy muchos de los fanáticos de Coki pagarían lo que sea por tener una de las desaparecidas copias–. Lo nuevo del grupo cuenta con historias extraídas de la imprevisible realidad de Coki y, según su creador, “tiene mucho por delante, aún no nos dio todo lo que esperábamos de ella”. Asimismo, agregó que cada integrante de la formación se sorprende del sonido de este trabajo en cada presentación.
—¿Cómo fue tu gira por España?
—El trabajo en España fue muy chico. Este disco y toda mi carrera se va armando de a poco, con el boca en boca, sin dar grandes saltos a los grandes medios. Y lo disfruto, así soy yo y me gusta que siga así.
—Este año participaste en varios festivales, ¿qué lugar ocupan este tipo de shows en tu carrera?
— El año fue bueno porque encontramos un buen sonido con la banda y está bueno el feeling que tenemos. Haber tocado en los festivales no me aportó ni aportará nada, cuando era chico toqué en la despedida de Sumo, y podría haberme agrandado de una manera insoportable, pero no me interesa eso. Además, siempre toco en el comienzo de la fecha, por ende es para poca gente, así que no me influye demasiado.
—¿Qué opinión tenés sobre los consecutivos homenajes al rock nacional que se están realizando?
—Forman parte de una moda de compañías discográficas, son corporaciones que trabajan con radios, revistas y compañías, no creo que sean homenajes sinceros al rock nacional y huele a negocio. La música la manejan ellos, no la gente, tampoco creo que se haga una revisión histórica seria, que sólo Lito Nebbia puede hacerla. Tampoco se puede resumir el rock en castellano en un disco doble. Además, hay que aclarar que no es nacional, sino en castellano, y la historia del rock en castellano es muy rica y variada.
—Ante un homenaje serio, como decís, ¿serías una de las figuras citadas?
—No me considero una figura, eso me suena a algo vacío, de plástico. Sólo soy un guitarrista al que le gusta hacer música y es lo único que sé hacer, por eso, lo hago bien y no espero nada más.

Por: Luciana Sosa.

General and Notas19 Feb 2006 10:36 pm

Perdida, su nuevo disco con The Killer Burritos, es francamente excepcional: diez canciones, ninguna evitable.

–En El perfume de los 17 canta “Yo quería ser libre, inteligente/ y ahora estoy medio atontado/ víctima del rock”. ¿Es una declaración de principios?

–Claro. Lo que nos va a salvar en este mundo es vernos ridículos.

–¿Qué le hizo a Fito para que lo quiera tanto?

–Le compuse El amor después del amor y no me paga las regalías.

–¿Cómo se lleva con la nueva camada de grupos rosarinos?

–Son compañeros que hace mucho que están haciendo las cosas bien y por eso están donde están. También hay gente que no es conocida y por eso no menos valiosa en esta ciudad.

–¿Se siente un heredero de la trova rosarina?

–Me encantaría, no estoy seguro de si ellos quisieran dejarme algo en el testamento.

–¿En qué sentido?

–Me gustaría escribir tan bien como Fandermole o Abonizio.

–¿Por qué es tan inestable la formación de Killer Burritos?

–Porque soy una persona inestable y el grupo es parte de mi vida.

–¿La libertad es el principio y el fin de todo? ¿Es el absoluto de la felicidad?

–No. También puede llegar a ser la condena.

–¿Qué son Vandera y Aloras?

–Finísimos compositores de melodías y canciones. Y amigos, claro.

Fuente: Pagina 12/cultura